El origen del oficio
Luis Chao Sobrino funda en Ribadavia (Ourense) la primera fábrica de ataúdes barnizados de España, origen de la tradición familiar que llega hasta hoy.
Desde 1910, el nombre Chao es sinónimo de un oficio heredado con orgullo. Cinco generaciones más tarde, cada funeraria y tanatorio al que servimos sigue encontrando en nosotros lo mismo de siempre: calidad, discreción y cercanía, generación tras generación.
Desde 1910 acompañando la transformación del sector funerario, anticipando necesidades y evolucionando con el oficio.
Trato personal con el cliente profesional. Cada tanatorio cuenta con un interlocutor que conoce su realidad y sus tiempos.
Cubrimos las siete familias esenciales: artículos generales, vestimenta de cadáveres, tanatopraxia, incineración, imprenta, capillas y carros, y floristería.
Un único interlocutor que cubre todo el ciclo operativo de la funeraria o tanatorio: producto, equipamiento, técnica y consumibles. Menos proveedores, menos fricción, más coherencia.
Féretros, urnas, floristería e imprenta. Más de 2.500 referencias activas, gama básica a premium, stock estable.
Capillas, carros, mobiliario técnico y elementos de sala velatorio. Diseño coherente entre estancias.
Instrumental, fluidos, vestimenta de cadáveres y consumibles técnicos. Línea completa homologada.
Reposición programada de material de uso diario. Pedidos abiertos, entrega en 24/48 h hábiles en Península.
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En una empresa familiar como la nuestra, el tiempo no solo se mide en años. Se mide en enseñanzas, en valores compartidos, en una forma de entender el trabajo y en el vínculo que se crea, día a día, con nuestros clientes y con los profesionales del sector.
La historia de Ramón Chao está hecha de todo eso: de dedicación, de respeto, de cercanía y de una manera de hacer las cosas que ha pasado de una generación a otra sin perder su esencia. Es una historia que se remonta a 1910, cuando comenzó un legado familiar profundamente vinculado al sector funerario y que hoy continúa creciendo con la misma vocación de servicio que lo vio nacer.
Ser la quinta generación de una familia dedicada al sector funerario no es solo una herencia; es un honor y una responsabilidad. Una responsabilidad que se apoya en el ejemplo de quienes nos precedieron, en su trabajo silencioso, en su compromiso diario y en esa forma serena de construir confianza con el paso del tiempo.
Este catálogo es reflejo de ese camino. No es solo una recopilación de productos. Es la expresión de una manera de trabajar y de mirar al sector: con atención al detalle, con vocación de servicio y con el deseo constante de ofrecer las soluciones que nuestros clientes necesitan.
Creemos en la innovación cuando nace del conocimiento. En la calidad, cuando se cuida sin atajos. En la cercanía, como forma de relación. Y creemos, sobre todo, en el valor de un legado que no mira al pasado con nostalgia, sino con agradecimiento. Porque es ese legado el que nos impulsa a seguir construyendo futuro.
Hoy presentamos este nuevo catálogo con la emoción de mirar lo vivido y la ilusión de todo lo que todavía está por venir.
Gracias por formar parte de nuestra historia.
Carolina Chao · Consejera DelegadaEn Ramón Chao entendemos la artesanía como sinónimo de calidad y trabajo bien hecho. Te invitamos a descubrir parte de nuestro proceso de fabricación, con especial atención al acabado de pintura y un riguroso control en cada etapa.



Hay un momento en la vida de todo ser humano en el que debe emprender un viaje. El más largo. Sin billete de vuelta, pero con la seguridad de que se va con el cariño de todos sus familiares, amigos y allegados.
Como en la vida, las necesidades de cada uno varían también en el momento de la partida. El último recuerdo tiene que estar a la altura de quien compartió la vida con nosotros; los últimos cuidados, también.
Y ese es precisamente el compromiso de Ramón Chao como proveedor de servicios funerarios.



Ramón Chao nació en Galicia, en una familia dedicada al suministro de ataúdes. Años más tarde crearía su propia empresa apoyada por una premisa sencilla: tratar a cada cliente como si fuera el único, y a cada pedido como si fuera el primero.
Hoy, cinco generaciones después, conservamos el oficio y la cercanía con la que comenzamos. Hemos ampliado el catálogo a las siete familias que dan respuesta integral al tanatorio moderno —artículos generales, vestimenta de cadáveres, tanatopraxia, incineración, imprenta, capillas y carros, y floristería— sin perder por el camino la atención directa, la palabra dada y el cuidado por el detalle.
Trabajamos exclusivamente B2B, codo a codo con tanatorios y empresas funerarias de toda España. No tenemos call-center: cada cliente cuenta con un comercial asignado que responde el mismo día y conoce su operativa.
«Servir al sector funerario es oficio, discreción y palabra dada. Esa ha sido la regla desde 1910».