Con las familias y las víctimas del accidente ferroviario de Toledo

Hoy, en Ramón Chao, pensamos en las familias que han perdido a un ser querido en el accidente ferroviario de Toledo. No hay palabras que alivien una pérdida así, pero queremos que sepáis que os acompañamos con todo nuestro respeto y nuestro más sincero pésame.
Nuestro apoyo y nuestros mejores deseos de recuperación van también para las personas heridas y para sus familias. Y queremos reconocer, con admiración y gratitud, la entrega de quienes trabajan sin descanso en las labores de emergencia y asistencia: sanitarios, bomberos, fuerzas de seguridad, equipos forenses y tantos otros profesionales y voluntarios.
El pasado miércoles, 28 de octubre, dos trenes de alta velocidad colisionaron en las inmediaciones de Urda (Toledo). Una tragedia como esta nos recuerda lo importante que es que todos los servicios trabajen de la mano cuando hay muchas víctimas: emergencias, equipos forenses y profesionales funerarios.
En nuestro oficio sabemos que detrás de cada servicio hay una persona con su historia y una familia que necesita tiempo, cercanía y una información clara. En situaciones con víctimas, esa responsabilidad se multiplica: exige organización, discreción y, sobre todo, humanidad.
Por eso queremos dedicar también unas palabras a los profesionales funerarios que, muchas veces en silencio, trabajan para que cada despedida pueda celebrarse con dignidad, respetando las creencias y los ritos de cada familia, incluso en las circunstancias más difíciles.
